Piel y Sol

Nutrición interna para preparar la piel al sol: carotenoides, vitaminas C, E y B3

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Fiona Benoît

Farmacéutica-Terapeuta ASCA · RCC M799262 · 6 min de lectura

Piel y Sol

La protección solar se prepara desde el interior. Carotenoides, vitamina B3 (nicotinamida), omega-3: los nutrientes que refuerzan la resistencia natural de la piel a los UV.

Puntos clave

  • Carotenoides (betacaroteno, licopeno, luteína): neutralizan los radicales libres generados por los UV
  • Vitamina B3 (nicotinamida): reduce el riesgo de cánceres cutáneos no melanómicos
  • Vitaminas C y E, selenio: antioxidantes esenciales que atrapan los radicales libres
  • Omega-3: efecto protector contra la carcinogénesis inducida por los UV

¿Por qué nutrir la piel desde el interior?

Las vacaciones, con la exposición al sol y al aire libre, son indispensables para sintetizar la vitamina D. En cambio, a menudo someten la piel a una dura prueba. Nutrirla desde el interior con nutrientes que reforzarán su hidratación, favorecerán la regeneración celular y frenarán la degradación de los tejidos puede ser beneficioso. Una alimentación rica en frutas y verduras que contengan en particular carotenoides, vitaminas C y E, flavonoides o ácidos grasos omega-3 puede contribuir a reforzar la resistencia de la piel frente a la agresión del sol.

Los carotenoides: la fotoprotección natural

Los carotenoides (betacaroteno, luteína, alfacaroteno, licopeno, etc.) son capaces de neutralizar el oxígeno singlete y atrapar los radicales libres, previniendo así las lesiones en las células. Varios estudios han demostrado que la toma de carotenoides disminuye la sensibilidad de la piel y retrasa la aparición del eritema. También son eficaces para prevenir la lucitis estival benigna. La naturaleza nos aporta las frutas y verduras más ricas en lo que necesitamos en el momento oportuno: fresas, tomates, grosellas negras, perejil, pimientos, melón, espinacas.

La vitamina B3 (nicotinamida): un descubrimiento reciente

Un estudio publicado en 2015 por un equipo de investigadores australianos muestra que la toma de 500 mg de nicotinamida (Vitamina B3) dos veces al día durante 12 meses redujo en un 23 % el riesgo de cánceres de piel no melanómicos. El número de queratosis actínicas se redujo en un 11 % al cabo de tres meses y en un 20 % después de 9 meses. La nicotinamida ayuda al organismo a producir más ATP, favoreciendo el mantenimiento de mecanismos eficaces de reparación del ADN.

Vitaminas C, E, selenio y omega-3

Tras una exposición al sol, los niveles de vitaminas C y E disminuyen de forma importante en las células de la piel, señal de que atrapan eficazmente los radicales libres. Estudios en humanos muestran que una alimentación rica en ácidos grasos omega-6 refuerza la carcinogénesis, mientras que los omega-3 tienen un efecto protector. El consumo de omega-3 también disminuiría la sensibilidad de la piel a las quemaduras solares. No escatime en lino, semillas de chía, pescados azules pequeños y nueces.

Fuente: SKIN FOOD and SUN.docx

Nota: Este artículo está redactado con fines informativos. No sustituye una opinión médica. Consulta a un profesional de la salud antes de cualquier tratamiento, sobre todo en caso de patología crónica o de toma de medicamentos.